viernes, junio 04, 2010

GRUPO A // Uruguay: Los draculatekas


Cansados de recordar viejos tiempos, implacables pero que pasaron, la Selección Celeste estará nuevamente en la copa del mundo, su undécima participación en mundiales, para tratar de escaparle a la crónica incólumne de los últimos años centrada en la nostalgia y -a veces- en el sarcasmo con tonos graciosos. Y ese hartazgo no remite a minimizar u olvidar las conquistas uruguayas en fútbol, que fueron muchas y en todos los casos meritorias para un país con casi 3 millones y medio de habitantes en la actualidad, si en el recuento se contabilizan dos medallas doradas en los juegos olímpicos de1924 y 1928, y dos títulos mundiales, el de 1930 donde fue el primer anfitrión de este certamen, y el de 1950, de visitante, tras el heroico triunfo sobre el local Brasil con dos ilustres en el plantel que nutren el riquísimo museo charrúa: Juan Schiaffino y Oscar Míguez. Hablamos de dos copas del mundo, claro, si se omite un breve y revelador artículo publicado por la revista Un Caño que plantea dos campeonatos más para Uruguay, teniendo en cuenta los torneos olímpicos de 1924 y 1928, definidos por la FIFA como "Campeonato Mundial de Aficionados", pero no reconocidos en la historia oficial.

Ocurre que en Uruguay el recuerdo invade la escena futbolera por tratarse de momentos estrechados con la identidad nacional, especialmente en lo que refiere a la gesta del '50 que aun hoy promueve continuas efemérides, temas musicales en distintos géneros y copiosa bibliografía. De hecho Tabaré Cardozo, reconocido y promisorio artista en el país oriental e hijo dilecto de la mejor tradición de la canción rioplatense, dedicó varias estrofas al fútbol y a la Celeste, por ejemplo "Los drakulatekas", donde aparecen todos los lugares comunes de la infancia con la mirada inocente de la primera murga, o "Barbosa", que habla del triunfo uruguayo en el Maracaná pero desde la derrota de ese arquero brasileño llamado Barbosa que una tarde, sin esperarlo, vio cómo el mundo caía sobre su figura. Es decir que el pasado, como canta Tabaré, funciona en dos niveles: como testimonio vigente de una época y como relato de las causas nobles y de las cosas puras, sencillas, de aquello que valía la pena defender y por las cuales valía la pena luchar. La referencia al músico configura una muestra, acaso borrosa pero sin pretensiones homogeneizantes, del pulso y de los ánimos de una sociedad.



Sin embargo, y aún considerada como seña distintiva, la apelación nostálgica se agota, también exige una actualización para afirmar el orgullo de pertenecer al paisito de los campeones del mundo en dos (cuatro) oportunidades..Y Uruguay hace bastante tiempo que se apartó del selecto grupo de potencias futboleras. La estadística, revisitada en estos días por diversos medios, resulta categórica: luego del 4º puesto en México '70, la Celeste jugó apenas 4 de los 9 mundiales que le siguieron, incluso de las 5 copas recientes clasificó a 2 y su último registro aceptable en el certamen data de octavos de final en Italia '90.

Por eso, el seleccionado dirigido por Oscar Tábarez tendrá una dura prueba en Sudáfrica si se pretende eludir nuevas reelaboraciones y apuntes sobre los dorados '50. Esa producción, da la sensación, ya está hecha, dudosamente haya alguna obra literaria o artística que supere lo publicado y difundido en los últimos 60 años. Lo pendiente, en todo caso, se vincula con las actuaciones futbolísticas de Uruguay para regresar a los primeros planos y entonces sí, generar nuevas partituras y nuevos escritos a tono con un clima de época muy diferente a ese pasado de blancos y colorados..

En tal sentido, Tabárez cuenta con un plantel variado e interesante, posible de dar pelea en un grupo difícil que tiene a Francia, México y Sudáfrica como oponentes, a partir del esquema previsto por el entrenador: orden defensivo, presión en el medio y velocidad en ataque. Entre los referentes principales sobresalen Lugano, zaguero temperamental; Lodeiro, enlace de gran técnica que puede ser una de las figuras, y Suárez y Forlan. atacantes virtuosos, fundalmente el último que se erige como la gran esperanza oriental. Con Abreu sucede algo similar que con Palermo en Argentina, dado que puede torcer el rumbo de un partido con alguna aparición fuera de libreto. Armas suficientes, al cabo, para entreverarse entre los 16 mejores y disputar con sólidos argumentos un lugar en cuartos.

De todos modos, campea cierto escepticismo en la prensa celeste. Con tono bien uruguayo, apareció un editorial en el diario El País -el más importante- que sugiere la complejidad del grupo A aunque focalizando
en motivos no futbolísticos. Un periodista de ese periódico, por ejemplo, reseña los intereses detrás de la pelota respecto de los rivales. Francia, debido a las influencias de Platini, un hombre con ascendencia en la FIFA; Sudáfrica, por su localía y la inversión desembolsada para remodelar los estadios y acondicionar la infraestructura; y México, a raíz de los dineros de la empresa Televisa..Afortunadamente, el fútbol es el único deporte que no tiene lógica y, al mismo tiempo, estimula la imaginación y la conjetura.

Lo concreto es que se abre una oportunidad para Uruguay. Como se dijo, la de revalidar tiempos felices con una performance que incluya a su rica historia. Porque, si bien de los 23 convocados solo dos juegan en el país (el resto en ligas de Europa, fundamentalmente, y de América del Sur), todos son conscientes que la garra y el orgullo son las principales fortalezas charrúas y saben los desafíos que esperan. Por un lado, desempardar una estadística, ya que en los 10 mundiales jugados por la Celeste suma 15 partidos ganados y 15 perdidos, por otro, superar la actuación de 1990.

Dos objetivos acordes y razonables para la rica trayectoria de un país que en 2010, justamente, conmemora el 80º aniversario de la Copa ganada en el Centenario y los 60 años del Maracanazo. Es hora de volver a celebrar, entonces, con la cara pintada, con los mismos sonidos pero con otra letra de Los Draculatekas, ahora en la adultez.

1 comentario:

La Caldera del Diablo dijo...

Ojalá Uruguay sea la revelación del mundial.
Abrazo, Pablo, ya estás en los links de La Caldera

Emiliano