jueves, junio 14, 2007

Algo habrán hecho (mal)

Tengo que ir al médico. Y tengo que ir porque se me vuelve a abrir la herida, una herida que me vienen provocando hace ya 10 años y no logra cerrar nunca. Parece una epidemia, más bien una pandemia, porque charlando me di cuenta que es algo que afecta a muchas personas que conozco. Pasados tantos años, "yo se que ahora vendrán caras extrañas, con su limosna de alivio a mi tormento..." reza el tango...."todo es mentira, mentira ese lamento, como se ahonda y se agranda esta herida..."
Bonano, Burgos, Díaz, Ayala, Berizzo, Sorín, El Diablo, Astrada, Almeyda, Berti, Ortega, Enzo, Cruz, El Matador. Aquella gente. Los últimos en repartir alegrías. ¿Cómo ibamos a saberlo? Imposible. De ahí en más, una profunda herida que hoy día está infectada, putrefacta y no hay anticéptico posible. Y ustedes, hinchas del más grande dolor, saben de que hablo. Ni un Aimar, un D' Alessandro, ni un Angel y todos los que quieran nombrar, pudieron calmar nuestra agonía, nuestra sed por conquistar América, el mundo, una vez más. Mientras, los otros, a sus anchas, enlazan un imperio inalcanzable de títulos, con gloria, hazañas, algarabía, y hechos heroicos impolutos.
Ni un atisbo, ni la más mínima sospecha de grandeza en los torneos continentales. Nos alejamos de ellos, ya no son para nosotros, dice el metamensaje porque "quien dijo que hay que ganar siempre...". Y la costumbre nos habita, nos tortura y nos abruma.
¿Que pensará en estas horas el mayor abanderado del discurso de la ética y la moral dirigencial? brega por el único camino posible, el triunfo de los valores, a partir de los cuales finalmente se triunfa. Pero de una alegría vestida de pelota de fútbol nos aleja cada vez más. Nos diremos, no es tan drástico, son ciclos futbolísticos que van fluctuando. Pero la costumbre derrotista se arraiga. y la herida se ahonda. "No hay cosa que ocurra más lentamente que el cambio de imagen política que transmite una Nación" dicen los entendidos; dispensen este divague, entiendo lo mismo de la imagen que transmite una entidad deportida y social. La grandeza se construye en lustros, decádas, siglos y se destruye en mucho menos. Me envuelve tristemente la idea de no volver a ver en esta vida la reconstrucción de la gloria perdida. No le pido a Dios alcanzar las mismas metas deportivas. no tanto. En un rapto de humildad sueño eso para nuestros hijos, nuestros nietos, quien sabe. Solo pido, como muchos, que resurja de las cenizas ese espíritu ganador, gallardo (entiéndase bien), que nos depare algo de gloria.
Aguilar y Passarella discuten sobre la gira en Asia, las ventas, la pretemporada y repasan los plazos establecidos para ganar un torneo importante...
Centro con comba de Riquelme, Palermo, el errático, el tronco, el pata de palo, etc, vuelve a marrar una vez más en su carrera, y sin embargo, se la deja en bandeja a Palacio, que se asocia al gol, para un nuevo deliete de la tribuna xeneixe. Uno a cero. Remate de Riquelme. fuerte, preciso, rebote hacia un costado del area grande, y Palermo, el errático, el tronco, el pata de palo, etc, vuelve a no dar por perdida la pelota una vez más en su carrera, larga un centro exacto, certero, al corazón de la duda de Gremio, allí donde vive Saja, lo demás es obra y gracia del destino, ese que maneja Dios, el que dicen viste con colores.....
Y no sigo, me duele, se volvió a abrir y sangra mucho...
Posteó: Pichu

2 comentarios:

Loncho dijo...

Es cierto. Duele.
Felicitaciones por el post.

Anónimo dijo...

Hola a todos.
Soy hincha de Boca muerte, pero en realidad dejo este mensaje para decirte que escribís de manera sublime. Increíble.
La verdad que te felicito. Porque tenes un excelente vocabulario, de verdad, mas alla de los cuadros, escribis perfecto. A mi me encanta escribir y fue un placer leer algo tan bien escrito.
Felicitaciones por tu blog y por tu talento.
Saludos.