viernes, noviembre 07, 2008

Al psicólogo




Esta vez tenemos que decir que dejaron todo, y no se les puede reprochar nada? que jugó como nunca, preciso, a puto vértigo, con mucho huevo? Si, River hizo todo para irse clasificado de Guadalajara, sobre todo en el primer tiempo, pero como siempre, de manera insólita, se vuelve sin nada.
Ese podría ser el análisis más simple, menos afinado, pero no seamos hipócritas, hinchas de River, sabemos que detrás del cabezazo perfecto de Abreu, del palo de mierda ese, del rebote para su zurda y del remate pifiado del yorugua, que Falcao se lleva por delante sin poder definir, hay mucho más.
Y si que hay más, porque sabemos que detrás de esto de maldecir a la suerte, o de otros nuevos diez minutos fatales, existe otra percepción. Se notaba ayer y se nota a diez cuadras, y cualquiera que haya jugado al fútbol alguna vez aunque sea en el equipo del barrio lo sabe, que River todo está metido en una gran crisis de convencimiento. Es hora de darse cuenta que estos jugadores adolescen del espiritu de convencimiento de sus actos, sufren una severa crisis de persuación, y ante la primer bofetada que le propinan se le cae el alma al piso. Pasó otra vez ayer, después de jugar 45 minutos que nos dejaron asombrados (¿o no?).Sinceramente, ¿a nadie se la pasó por la cabeza anoche que en algún momento volvía el fantasma del torneo?.
¿De qué sirve hablar ahora que Chivas no había hecho nada en 50 minutos y recién se animó en el segundo?¿ o de que en una contra, dormida de Villagara mediante, puso la cosa en penales?¿y de que en otra contra "atroz", Ahumada se hizo el araquiri tirando un taco en la mitad de la cancha?, Si siempre es lo mismo, los leemos en los diarios, son circunstancias de juego, dirán algunos. Para mi son los fantasmas que atacan el convencimento de estos jugadores, su temple, su amor propio.
Si, River fue como siempre, intentó, hasta no se duda que mereció, pero de nuevo pifió como el último del apertura que es, y en la atmósfera lo esperaba merodeando su amiga la desazón. Esa que lo visita de un tiempo a esta parte, y que tanto nos hace sufrir.
Lo dicho, y ante lo dicho creo que cualquier psicólogo recomendaría un cambio, un cambio cuyo primer paso radica en darse cuenta del problema real, más allá de cuestiones tácticas o riqueza técnica individual. No voy a entrar en la dicotomía, que se vayan todos o se vaya el DT, pero sin dudas que para empezar a cambiar la cosa, hay algunos jugadores que ya no pueder volver la cuestión atrás. No al menos con la camiseta de River puesta.
¿Que nos espera? al menos por ahora, ir pensando en armar el arbolito, a algo más de un mes de las fiestas, y jugar por nada, o para ver algún juvenil, con el mismo Cholo o el tapón sentados en el banco. El año que viene? ese es otro tema, falta mucho, más considerando lo que queda por delante del castigo Aguilar.

JS

1 comentario:

Anónimo dijo...

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